En este momento estás llorando, lo se porque está lloviendo hoy. Las gotas caen, despedidas del cielo, golpean el suelo y en silencio componen una simple melodía.
Me encuentro detrás de una ventana, amplia y translucida. Frente a ella, comienzo a sentir la presión presente en la habitación; la cual me envuelve en un sin fin de inciertas emociones.
Mantengo los ojos firmes y rígidos, dirigidos hacia afuera -cualquiera que me viese pensaría que mi mirada se mantenía directa hacia la nada, lo cual tiene algo de cierto-. Simplemente me hallaba observando una imagen suspendida en la misma nada, la de aquella otra participante de una comunicación impersonal mantenida, influida por el factor de la distancia. Aquel propio trato se había transformado en lo más importante, mi objetivo a cumplir en el día.
La conexión ya estaba constituida. Claramente creía, y más que nada quería, pensar y saber que ella se encontraba, en algún lugar, manteniendo sus ojos firmes frente a su misma nada, donde mi imagen se encontraba suspendida. Unidos estamos. La distancia será cada vez más pequeña con el paso del tiempo, y el contacto físico será, también, inevitable; lo cual, no es ni un inconveniente ni un temor de mi parte, todo lo contrario, es un propósito.
Mi más profundo deseo es que pienses en mí ahora, no antes, no después, solo ahora, en este instante, no pido más que eso. Saldrá de ti complacerme o, por el contrario, no satisfacer mi ambición. Al presente solo sabré darme cuenta si lo haces o no.
Me encuentro detrás de una ventana, amplia y translucida. Frente a ella, comienzo a sentir la presión presente en la habitación; la cual me envuelve en un sin fin de inciertas emociones.
Mantengo los ojos firmes y rígidos, dirigidos hacia afuera -cualquiera que me viese pensaría que mi mirada se mantenía directa hacia la nada, lo cual tiene algo de cierto-. Simplemente me hallaba observando una imagen suspendida en la misma nada, la de aquella otra participante de una comunicación impersonal mantenida, influida por el factor de la distancia. Aquel propio trato se había transformado en lo más importante, mi objetivo a cumplir en el día.
La conexión ya estaba constituida. Claramente creía, y más que nada quería, pensar y saber que ella se encontraba, en algún lugar, manteniendo sus ojos firmes frente a su misma nada, donde mi imagen se encontraba suspendida. Unidos estamos. La distancia será cada vez más pequeña con el paso del tiempo, y el contacto físico será, también, inevitable; lo cual, no es ni un inconveniente ni un temor de mi parte, todo lo contrario, es un propósito.
Mi más profundo deseo es que pienses en mí ahora, no antes, no después, solo ahora, en este instante, no pido más que eso. Saldrá de ti complacerme o, por el contrario, no satisfacer mi ambición. Al presente solo sabré darme cuenta si lo haces o no.

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ResponderEliminarApuesto a que ella también lo hace.